Centro cívico Futian, parque Lianhuashan, museo de arte contemporáneo
31 de diciembre de 2025
Ayer descubrimos que la estación de metro está en la calle de al lado del hotel, así que hoy no caminaremos y nos olvidaremos de las motos.
En dos paradas de metro llegamos al Centro Cívico de Futian, un centro cultural rodeado de una gran plaza donde esperamos se celebre esta noche el espectáculo de luces. El edificio es enorme, con un techo en forma de águila en vuelo que representa el desarrollo en auge de la ciudad. Shenzhen hace 40 años era un pueblo de pescadores que ha evolucionado tecnológicamente gracias a su frontera con Hong Kong, pues el gobierno chino lo convirtió en su proyecto principal de desarrollo.
Atravesando toda la plaza llegamos al parque Lianhuashan, donde la gente pasea, hace deporte, baila y vuela cometas. En lo alto de una colina está la de estatua de bronce de Den Xiaoping, líder supremo de China, sucesor de Mao en el gobierno. Hay que subir unas cuantas escaleras entre vegetación tropical para llegar a la cima. Desde arriba se tienen unas vistas panorámicas del distrito de Futian y sus rascacielos. En el parque encontramos un punto donde los drones te traen los pedidos de comida. Había varias personas pidiendo con el móvil, nosotros lo intentamos pero nos daba error. Después de un rato desistimos porque también vimos que los demás se fueron. Probablemente estuviera fuera de servicio aunque habíamos visto un dron volando antes sobre el lago.
Hacemos una parada para comer y entramos al Museo de Arte contemporáneo. Pensamos que habría exposiciones de arte, pero el museo está dedicado a la historia urbanística de la ciudad, con muchas maquetas y proyectos. La arquitectura del museo es impresionante, aquí todo está hecho a lo grande. A la salida del museo encontramos un robot autónomo de limpieza de las calles. Ya empezamos a ver un poco de tecnología.
Cogemos el metro hasta la zona comercial de tecnología, llena de centros comerciales con miles de puestos de venta de tecnología. Todo lo que quieras encontrar está aquí, marcas o falsificaciones. Hacemos algunas compras que teníamos previstas y volvemos al hotel. Esperando el ascensor había un robot de los que llevan comida. Se subió con nosotros y no sabemos cómo marcó el piso, que era el nuestro. Entregó la comida en una habitación al final del pasillo, pero tampoco sabemos cómo llamó a la puerta. Imagino que desde recepción les avisen.
Cerca de las 9 de la noche bajamos a cenar al restaurante del hotel. Comemos rápidamente pues cierran a las 10 y queremos volver a la plaza del centro cívico para esperar el año nuevo. Vamos en metro, que a estas horas está súper lleno, pero son solo dos paradas.
La plaza está bastante llena y aún faltan dos horas. Nos sentamos en las escaleras a ver las luces de los edificios. De vez en cuando pasaban con un megáfono diciendo algo que mi traductor no captaba. Alguna gente se iba, pero el resto permanecía inmóvil. A las 11 de la noche se apagaron las luces de los edificios y otra vez volvían los policías con su megáfono. Faltando 40 minutos para las 12 comenzaron a desalojarnos de las escaleras. No entendíamos que pasaba pues no todo el mundo se iba del lugar. Al final le pregunté a un chico y nos dijo que habían cancelado el espectáculo porque había mucha gente y era peligroso. Así que nada, volvimos al metro antes que cerraran y en medio del viaje nos dieron las doce. ¡Feliz 2026! Lo celebramos a nuestra manera, y nos dio la risa por lo absurdo de la situación. Volvimos al hotel a ver si desde nuestra habitación veíamos algunas luces, pero nada, la noche está tranquila y en China no se celebra este día. Preguntamos a la IA y nos dijo que en China es común cancelar eventos si hay grandes aglomeraciones y riesgo para la vida. En octubre de este año hubo un accidente en un espectáculo de drones y se toman más precauciones a raíz de eso.
Feliz año, que ya estamos en 2026!
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