Plaza del pueblo, Museo de Shanghai, Xintiandi

27 de diciembre de 2025

Hoy amanecimos muy tarde, cerca de las 11 de la mañana tuve que despertar a Xavi, sino no hacemos turismo.

Comimos unos dulces que habíamos comprado ayer y salimos andando por la calle Nanjin en dirección a la Plaza del pueblo. El primer día habíamos paseado por esta calle comercial pero no llegamos hasta el final. Hoy había muchísima gente y costaba avanzar, se nota que es sábado.  

Llegamos a la plaza del pueblo, a pesar de lo mal que nos indica el mapa de Apple. Definitivamente no lo usaremos más, ayer nos hizo caminar de más porque indica las cosas más lejos de lo que están. Estamos siguiendo las señales de tráfico que están en inglés, y algunas señales turísticas. 

La plaza del pueblo es un parque donde los fines de semana se reúnen los padres para buscarles pareja a los hijos.  Exhiben unos carteles en el suelo con los datos del hijo o hija y lo que quieren de la pareja que buscan. La gente se va acercando y si te conviene intercambias datos para llegar a un acuerdo. En China aún hay matrimonios concertados y cada vez los jóvenes se casan más tarde, por lo que los padres salen en busca de pareja con tal de casarlos antes de los 30 años.

Al lado del parque está el Museo de Shanghai que Xavi quiere visitar. La visita es gratis y en las 5 plantas del edificio detallan la historia de la ciudad desde su creación hasta la época actual, pasando por el periodo revolucionario pues aquí se creó el partido comunista chino.

Todo está en chino, así que con el traductor logramos entender algo pero no podemos entretenernos mirando todo. En la terraza hay un restaurante así que decidimos comer pues ya son las 2:30. Las vistas son muy bonitas y estaban grabando un anuncio o algo así, pero nos dejaron pasar al restaurante. 

El lugar era muy bonito y al final resultó un sitio de comida europea con precios europeos. Pedimos espagueti con tataki de atún para mí y tallarines con carne para Xavi. Cuando llegó mi plato olía mucho a marisco y me di cuenta que traía gambas, así que intercambiamos los platos, pero yo me quedé el atún y Xavi la carne de su plato de pasta. Estaba muy rico pero esos dos platos y dos cervezas salieron por 60 euros, más caro que en Barcelona. El lugar estaba lleno de familias chinas tomando el té con dulces, pero se notaba que eran de clase alta. 

Salimos rumbo a Xintiandi, un barrio cercano donde esperábamos visitar la casa donde se realizó el primer congreso del partido comunista. Al llegar a la zona nos dimos cuenta que estaba llena de centros comerciales y gente paseando. Llegamos a la casa que buscábamos muy poco antes de que cerraran. La visita fue rápida pues solo se ve la sala donde se reunieron y otra sala con fotos y la historia de los fundadores del partido. Todo estaba en chino e imagino que por eso la entrada es gratuita. La zona está acordonada y con mucha vigilancia policial. Al salir pasamos por calles estrechas decoradas de navidad y llenas de tiendas y cafeterías de estilo francés. Apenas se podía andar de la gente que había y en muchos restaurantes las colas para entrar eran larguísimas. 

Sin quererlo encontramos una cafetería que se llama 13 de marzo, a la que quería ir por razones obvias. Es un negocio coreano que se ha puesto de moda. Venden bebidas en unos vasos con un osito de peluche pegado. Vimos que no había mucha gente y pedimos por el QR en Alipay. La sorpresa fue que nos tocó el número 633 y en pantalla estaba el 528. Entramos en la tienda de ropa de esa marca para hacer tiempo, y luego en otro centro comercial. Finalmente en la aplicación vimos que se podía ver el tiempo de espera y resultó que nos faltaba una hora. Cruzamos a otro centro comercial y en una pasarela que cruza la calle encontramos asientos para descansar. Mientras Xavi se puso a mirar sus cosas en el móvil yo me fui a dar una vuelta por las tiendas hasta que casi era la hora. Volvimos a la cafetería y aún faltaban 10 pedidos por delante. Después de casi media hora más le enseño el número al chico porque ya no aparecía en pantalla que estaba en preparación. De pronto llegó mucha gente reclamando sus pedidos, el chico se lío y me dio mi chocolate y un café para Xavi. Cuando salgo me doy cuenta que es café y Xavi se había pedido un chocolate caliente. Le devuelvo el café y le digo que es un error. No sé si me entendió pero le enseñé el pedido en el móvil y otra vez tuve que esperar hasta que terminó dándome dos chocolates. Salí de entre tanta gente sin mirar atrás, creo que después de dos horas de espera me merecía un chocolate frío gratis jajajaja. 

Hoy es nuestro día de andar y ponemos rumbo al barrio antiguo de Shanghai para verlo de noche. Está un poco lejos pero vamos atravesando centros comerciales y se nos hace entretenido. Llegamos al barrio y aprovecho para comprar souvenir pues ya había visto los precios en las tiendas de los sitios turísticos y aquí son más baratos. 

Paseamos por el barrio haciendo fotos, volvemos al puente en zigzag y vemos un espectáculo de luces sobre los edificios antiguos. Cerca de las 9 de la noche entramos a cenar a un sitio con pequeños restaurantes. Elegimos uno con comida de Sishuan, una región de China central donde la comida es picante. Xavi pidió carne y unas empanadillas picantes y yo huevos revueltos con verdura. 

Para terminar el día volvemos al hotel dando un paseo por el río. Aunque ya se apagaron las luces de los edificios, la zona está llena de gente haciendo fotos y emitiendo directos para TikTok. Llegamos al hotel pasadas las once de la noche, con los pies destrozados. 



















































Comentarios

Entradas populares de este blog

Barcelona a Pekin

Navidad de Shanghai

Jardín Yuyuan y rascacielos de Pudong